Welcome Message

jueves, 20 de junio de 2013

Arcilla y sangre, vértigo y vorágine



Vivir es percibir y es también sentir,
alma adentro,
como un latido insólito,
la luz del sol enamorada y desnuda
o el otoño dormido en el muelle de los osos.
Vivir convierte sujeto y predicado,
arcilla y sangre, vértigo y vorágine
y la decepcionante metafísica
de Fue sin saber qué es lo que somos.
Vivir es aquí
y ese mismo instante
y lo que hemos vivido y lo que viviremos aún
como un extraño paréntesis que se abre
en las entrañas de la eternidad.
Vivir es el esfuerzo constante de sobrevivir
y arrodillarse a medio camino de ninguna parte
y presentir la muerte, anticipada,
y claudicar,
vencido,
como un rehén.

No hay comentarios: