Welcome Message

domingo, 5 de mayo de 2013

Escribir, sentir.. los versos en una tarde



Escribir, sentir, notar los impulsos manuales de crear lo que para todos no es posible. Escribir es el estallido de vida después de un cruel e inclemente invierno. Es aquella seguridad musical que, a pesar de todo, te hace perder el miedo... aquella voz que hacía años que no sentías, pero que familiarmente abraza cuando vives en la más extrema soledad. Es aquella agua cristalina que empapa la tierra; transparente y fresca... la inspiración musical de un breve momento al respirar la vida, la esperanza. Es el camino rodeado por un frondoso bosque de ideas que lo devora, un camino que te lleva a al deseo más profundo, el anhelo de ser lo que pocos logran: un espíritu libre. Escribir es la abeja polinizadora que de flor en flor absorbiendo lo bueno y mejor, sólo para morir en la dulzura de unas frases bien escritas.
Y en este breve momento al respirar la vida, mi deseo más profundo está en escribirte a ti…

Dedicado a mi coleguita.

Volveré junto a ti,
día tras día, implorando perdón
desde el arrepentimiento más hondo y sincero;
nacido de la soledad que me asusta en la oscuridad
aprovechando tu ausencia. 

Y si me coges la mano 
caminaremos noche adentro
en busca de aquella estrella 
que nos iluminó en el primer mirar.

Y con la piel curtida, 
de los que saben sufrir,
 guardaremos el gozo en nuestras miradas, 
testigos confidentes 
de dos corazones que se van fundiendo,
inevitablemente, 
en el calor vivo de los latidos. 

Y así, estos versos, 
nacidos de la difusa tarde, 
impregnados de sus últimas claridades, 
devendrán camino de un nuevo reencuentro: 
donde el olvido, 
para los que no queremos renegar del recuerdo, 
no tendrá cabida. 

I volveré a tu lado, 
día tras día...


No hay comentarios: