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martes, 21 de mayo de 2013

Ensayo doméstico.





La escritura es el resultado de grabar unos signos en la parte visible de un soporte, con tal habilidad que también sean visibles en la cara invisible. En virtud de un tonto gesto, se hace posible que lo invisible sea reversible. Son las letras fijadas en cada cara de una hoja de papel (paradoja de Möbius, revisada y ampliada) 

El soporte puede ser de materiales, técnicas y texturas de diversa índole. Tenemos el papel clásico, el medieval y el de estraza, el buen papel, el papelón y el cucurucho. Más antiguo son las tabletas de arcilla, cera o de madera, el papiro, el pergamino y la pizarra son otros soportes notables. Los más modernos son la pantalla del ordenador y las puertas del water

En el soporte porta-water, el asunto toma una función doble: la cámara es el espejo y efluvio de nuestra raquítica trascendencia, y la lamentable epigrafía de las puertas hace suyo el papel de recordatorio justiciero, expurgando nuestra vanidad y cobardía. Es un martirio psíquico que va improvisando: "Pulvus eris et pulvus reverteris" y el eco responde: "Memento moris, memento moris..." (Teoría del eco loco) 

Leer implica adquirir conocimientos que un escritor ha revelado; escribir, al contrario, es crear y extender en pleno aire la sabiduría -o idiotez- traducidas en letras, palabras y frases, para saciar el ansia cultural ajena. Saber adornar y ofrecer el sentir y la imagen que pretende su autor, es todo un arte que muy pocos, y escasamente, balbucean.

Cuando la obra literaria llega a manos del lector y le conmueve el ánimo, se produce el cenit; es cuando la obra queda terminada. 

El fastidio es que, con la transmisión del saber, perdemos una parte del serrín, básico nutriente y componente mental que hace que los humanos seamos como somos: en la grandeza y la estupidez; inteligencia y cretinismo ... Y tanto, tanto humanos somos, que tenemos suficiente hígado para contemplar impasibles, sin un triste gesto, el sufrimiento, tortura y muerte de nuestros congéneres. 

¡Ah! pero, lo miramos, si, con los ojos misericordiosos, ¿eh? Si.
¿Sapiens...?

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