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jueves, 2 de mayo de 2013

Desnudez


Botero

Siempre simula mostrarse desnudo, pero su desnudez, es en verdad,
una impenetrable y potente coraza decorada con pinceladas de recurrentes frases y medidas palabras, reforzada con reprimidas iras y acuerdos ahogados de conformismo.
Vive asustado, discretamente, viajando por lo cotidiano. Sin darse cuenta, la vida le ha empujado a ser lo que es. Sin desearlo. A golpes de injustas agresiones, cree. Siendo arañazos en el alma y mordeduras de personas que ha conocido, o no... que cohabitan en un mismo espacio, para él, a veces, infinitamente claustrofóbico. No quiere, sin embargo, vivir infeliz ni angustiado. Tampoco quiere caer en la desesperación y recuerda, aligerado, que no está solo, pues, a lo largo del camino ha conocido personas a las que entregarse. ¡Qué poco le cuesta reconocerlas! Las recibe confiado y, vale tanto la pena... que se quita la falsa piel de su falsa desnudez Y en pocos segundos, que prueba a robar el tiempo, se deja impregnar con sinceras palabras, con sencillas miradas y gestos que, a menudo, se entrelazan, estrechamente, en silencios llenos de espacio y sentimiento. Siendo la química, la complicidad, comunicación pura... sin intereses. Son momentos de vida, pequeños, pero le curan, en gran parte, llenando su alma estando, cerca de él, la felicidad. Pero desvanece, como siempre, poco a poco... Pinchazos...  siendo pinchazos, a menudo las heridas cuestan de curar, Sobre todo las del alma. Y siempre dejan una invisible cicatriz que le impiden olvidarlas. Ha aprendido que la bondad es débil, frágil, delicada... Y el peligro se acerca, seguro. La vida... el miedo... le ha enseñado a ser precavido. Da un paso atrás y se esconde. Aligerado, ya vuelve... disfrazado de desnudez. Quizás, algún día ¿Quién sabe...?, tocará la felicidad.

1 comentario:

Anónimo dijo...


Era ser una vez una persona que alegremente, chispeante, con los ojos cerrados de emociones y con absoluta transparencia caminaba por el abismo e infernal sendero de la vida, y un soleado día abrió los ojos y cual fue su susto que se vio desnuda ante el mundo, se sintió diferente, se noto observada y ante tanta espectación, !se vistió corriendo! dejó sus ojos de par en par abiertos y siguió caminando tal cual como el resto de zombis putrefactos por el mismo sendero.
Serena pero diferente.
Nunca volvió a ser la misma.

Un beso