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martes, 11 de septiembre de 2012

Los tópicos del cine USA



Me juego lo que sea a que más de una vez has cogido tu ración de palomitas, has abierto los ojos de par en par para ver una película y has sido víctima de un potente “dejà vu”. Y no es porque en alguna vida anterior has sido un ornitorrinco, una nutria o un enano de jardín. El motivo es que el guionista de la película tiene una imaginación similar a un ornitorrinco, una nutria o un enano de jardín (o a una combinación de los tres, es decir, como un Ultra Sur pero sin mala leche). 
Y es que el cine de Hollywood nos somete en ocasiones a una de sus clásicas visitas al museo de tópicos; clichés infumables que perpetúan roles, conflictos y situaciones absolutamente estereotipadas. Al final, tienes la sensación (o mejor dicho, la certeza) de que aquello ya lo has visto. 
A continuación, intentaré acercaros a este museo de tópicos (dejo el espacio de comentarios para vuestras aportaciones, entre todos conseguiremos que, la próxima vez que haga una visita a este museo, una sonrisa se ​​dibuje en su cara). 
1º. tópico. Los cables de colores de las bombas.
No soy terrorista. No sé cómo se hace una bomba. Pero os prometo que si hiciera una bomba, usaría cables del mismo color. De esta manera, el bueno de la peli no tendría ni idea de cómo desactivarla. La voz al otro lado del teléfono le llamaría: ¡corta el azul! Él respondería: ¡si son todos negros! El teléfono repetiría: ¡he dicho que cortes el azul! Así sabríamos que su amigo o es sordo o es gilipollas. Al final, el bueno cortaría el azul, la bomba haría explosión y, si el bueno fuera el Kevin Costner, el cine mundial ganaría con esa "terrible pérdida por el séptimo arte". Entonces sería el momento de contratar a Remedios Cervantes (Atrapa un millón) para que en el último segundo cambiara de opinión sobre cuál cable debe cortar. 
2º. tópico. El cronómetro con la cuenta atrás de las bombas. 
Hay que ser el Forrest Gump de los terroristas para decirle a la policía el momento exacto de la explosión de la bomba. ¿Qué mente enfermiza ha inventado el hecho de que las bombas son como los microondas que te dicen cuándo estará caliente tu pizza? ¿Sergio Ramos es el guionista? 
3º. tópico. La madre que cocina pasteles. 
En toda película americana de un cierto cariz dramático hay una madre que cocina pasteles. Es el lado oscuro de la fuerza. El protagonista es joven, abogado de éxito y está al frente del caso que puede hacerle subir al Olimpo de los abogados. La pareja tiene unos hijos preciosos que se toman sus cereales disciplinadamente cada mañana y que van al colegio sin protestar (o protestan si son jugadores del R. Madrid). El protagonista está superatareado por el caso que lleva entre manos y ella hace pasteles para mitigar la ausencia de actividad sexual. Al final, ella comete adulterio con una tarta de manzana y pide el divorcio porque el abogado no le hace ni puto caso. El mensaje de estas películas es que, cuando veas que tu mujer empieza a hacer pasteles de manera compulsiva, búscate un buen abogado especializado en divorcios. Del machismo de estos esquemas argumentales hablaremos otro día. 
4 º. tópico. El padre ausente. 
Imagínate esta situación: partido de béisbol. El hijo del protagonista está por delante de su gran reto. Quiere jugar bien para que su padre lo ame mucho y mucho. Sin embargo, el padre está tan absorto por su trabajo que se olvida del partido del niño. Lo recuerda en el último momento pero llega tarde. Su mujer tiene unos morros que le llegan al suelo y el niño se da cuenta de que, con un padre ausente, lo mejor es hacerse amigo del señor Budweisser, como antes lo hizo el Macaulay Culkin. Si el protagonista tuviera una hija, el partido de béisbol sería la obra de teatro de Navidad y ella llevaría un traje de bailarina. En este caso, la niña no haría amistad con el señor Budweisser, sino que se volvería una histérica como su madre, que tiene un romance permanente con el señor Prozac. Propongo desde aquí un intercambio de tópicos: que la niña juegue al béisbol y el niño haga ballet. Así tendríamos "Ellas dan el golpe" versión Disney y "El hijo de Billy Elliot". 
5 º. tópico. El baile de fin de curso. 
En España los cursos terminan con un botellón. En Estados Unidos lo hacen con un baile de fin de curso. Por este motivo, ellos tienen a Travolta y nosotros a Bobobo que sale en C9. 
Toda película ambientada en un instituto debe terminar con un baile de fin de curso. Y, si salen castrados, entonces es Glee. 
Estoy convencido de que muchos de estos críticos cinematográficos que fuman en pipa y que en vez de decir desenfocar dicen hacer un “flou”, creen ver en los bailes de fin de curso una metáfora de la sociedad americana . He aquí la galería de personajes: el quaterback imbécil, la tía buena imbécil, el protagonista imbécil, la obesa que no sale con chicos porque prefiere comer pasteles (cuando sea grande los hará y se casará con un abogado), la chica rarita con falta de hábitos higiénicos, el nerd (versión americana del "empollón"), el salido sexual (que muchas veces es el nerd) ... Pero el tópico que más me gusta del baile de fin de curso es el de la protagonista fea de muerte que, de repente, se transforma en una belleza de la ostia. Es entonces cuando te preguntas si dentro de Belén Esteban habita un ser parecido a Elsa Pataky. Entonces se encienden las luces y agradeces volver a la realidad, donde las madres compran los pasteles en el Mercadona. 
En un futuro capítulo hablaré de los tópicos del cine porno. Y es que las historias son siempre iguales: chica conoce a chico, que conoce a chica, que conoce a chicos, que conocen a chicas... Es como lo que ocurre en los grupos de amigos del instituto, que todos acaban saliendo con todos, pero sin piscina, ni jacuzzi.

1 comentario:

Hathor dijo...

Tú también has caído en un tópico muy extendido......aaaayyyyy,qué mala lexe que gastamos....