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domingo, 14 de agosto de 2011

La llamada


El teléfono sonó un par de veces antes de que Laura lo cogiera. Se imaginaba ya la voz de Raúl al otro lado, volviendo a dar una excusa increíble para no quedar con ella. 
-¿Si? 
-Hola, Laura. 
La voz de Raúl sonaba profunda, grave. Nunca antes lo había sentido así. Inmediatamente, Laura empezó a preocuparse. 
- Raúl, ¿te pasa algo? 
-Laura, siento tener que decirte esto, pero…
-¿Qué pasa? 
-No puedo ir esta noche. 
Bingo. Estaba muy bien hasta lo alto de aquella historia. Si no estuviera tan colgada de aquel desgraciado haría tiempo que lo habría mandado a la mierda. Pero siempre acababa haciendo oídos sordos y perdonándolo. 
-¿Qué tienes, esta vez? -Dijo, apática. 
-Es, simplemente... que me será imposible, Laura. 
Laura permaneció unos instantes en silencio. Ese tono de voz era muy extraño. Demasiado. Seguro que quería decir algo más. 
-¿Podrías decirme que coño te pasa, Raúl? 
-Escucha, Laura. 
-¿Qué quieres que escuche? Estoy cansada de tus excusas, Raúl. Mis amigas me dicen que debo llevar más cuernos que cabellos, al fin y al cabo, nunca estás cuando te necesito, y sólo apareces cuando quieres algo de mí, o cuando quieres follar... ¿qué quieres que escuche, Raúl? 
Laura rompió a llorar. Incontroladamente. Pero un extraño silencio al otro lado del teléfono hizo que recuperara el comportamiento. Los llantos se fueron transformando en un imperceptible hipo, y luego esaparecieron. Sólo dos enormes lágrimas negras de rimmel corrido sobre las mejillas, y un ligero tono rojo en la mirada podían evidenciar que Laura había llorado. 
Afuera continuaba lloviendo como si al día siguiente tuviera que partir de nuevo el Arca de en Noé. 
-Laura... no nos veremos nunca más-dijo la voz de Raúl. 
-¿Cómo? -Dijo, con sorpresa, Laura. 
-Ya no nos veremos nunca más. No vendré hoy... ni nunca. 
-¿Pero a qué viene esto? -Preguntó Laura. Su voz volvió a temblar, y, nuevamente, las lágrimas afloraron a sus ojos. Aunque, esta vez, fueron silenciosas. 
En cierto modo, Laura creía que este debía ser el desenlace de aquella relación que sólo le había traído disgustos e infelicidad, pero el anuncio repentino del fin de todo le pareció excesivo en su vehemencia, injusto por el propio hecho de que, quien determinara que todo se acababa, fuera, precisamente, el culpable del deterioro de la pareja. 
Un nuevo silencio extraño se instaló entre los interlocutores. Laura se incomodó. 
- ¿Raúl? 
-Laura-volvió a decir Raúl, y su voz parecía triste, lejana, afligida 
-¿Si? 
-Sólo quiero que sepas que te quiero, que siempre te he amado, y sé que no me he sabido comportarme contigo como es debido; quiero que sepas que lo siento. Lo siento mucho. 
La llamada se cortó. Un larguísimo relámpago dio paso a un trueno ensordecedor.
Laura se quedó con el auricular en la mano y por unos instantes no supo qué hacer. Después colgó, dispuesta a llamar a Raúl. Aquella conversación no podía quedar así. 
En el mismo instante que Laura colgó, el ​​teléfono volvió a sonar, haciéndola dar un salto asustado. 
-¿ Raúl? -Dijo. 
-No, no soy Raúl -dijo la voz de Juan, un amigo de Raúl, amigo postizo de Laura. 
-Oye, Juan, necesito hacer una llamada urgente. ¿Por qué no me llamas de aquí a un rato? 
-No, no puedo, Laura. Tengo que decirte algo. 
-¿Tú también? -Dijo Laura. 
¿Qué quieres decirme? Es igual. Laura, tengo que decir algo muy grave. 
¿Qué? -Dijo Laura, nerviosa, pensando que no podía haber nada más grave que lo que le acababa de decirle Raúl. 
-Oye, te llamo desde el Hospital... Raúl... Raúl está muerto-dijo Juan. 
-¡No puede ser! -Exclamó Laura. El corazón le subió a la garganta inmediatamente, y un silbato le estalló en los oídos. 
-Hemos tenido un accidente con la moto. Yo lo llevaba a casa, pero con esta lluvia... 
-No puede ser, ¡acabo de hablar con él! -Chilló Laura. 
-¿Ahora? Laura, hace una hora que ha pasado. Él... él ha muerto en el acto. Perdona que sea tan duro, pero eso que dices ¡es imposible! 
Laura colgó el teléfono y lo estuvo mirando unos momentos de aterradora comprensión, justo antes de desmayarse….

3 comentarios:

Hathor dijo...

Extraño escrito....tiene tintes de misterio,pero seguro que algo más hay detrás......
¿Sabes?.Podría ser un buen punto de partida,con un flash back que te permita ir colgando vivencias.

Algoritmo dijo...

Pues si, reina Hathor, en eso estoy... probando.
Pero además, con bien dices hay algo más.No siempre las cosas son lo que parecen y no todo son mentiras...

Hathor dijo...

Ya suponía..lo que ya no sé muy bien es si resulta ser el capítulo inicial,o el epílogo...