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sábado, 26 de marzo de 2011

La 5ª Columna en Praga


Cansados y saturados de las Fallas de Valencia, este año decidimos tres amigos (Dámaso, Adela y yo) unirnos con dos amigas (Lola y Celia), que ya tenían el viaje programado. A este inusual grupo le he llamado La 5ª Columna y debo de decir que con ellos, si me lo proponen, seré capaz de ir al fin del mundo. La armonía reinante entre nosotros, siempre basada en el respeto que nos tenemos, duró durante todo el viaje, que aunque corto fue intenso. Creo que nos ha costado unos días poder encajar las mandíbulas en su sitio de tanto que nos hemos reído.


Praga, como todos sabéis, es la capital de la Republica Checa y está situada a orillas del río Moldavia, tiene aproximadamente 1,2 millones de habitantes, lo que la convierte en la ciudad más poblada del país. Desde 1992 el casco histórico de la ciudad es Patrimonio de la Humanidad. Su belleza y patrimonio histórico la convierten en una de las veinte ciudades más visitadas del mundo.
Praga se ha desarrollado desde el siglo IX, convirtiéndose en una de las capitales más importantes de Europa en los siglos XVIII y XIX. Sin embargo en el siglo XX sufrió las dos guerras mundiales, principalmente la dictadura nazi, tras la segunda guerra, quedó dentro de la esfera de influencia soviética. Tras la Revolución de Terciopelo y la caída del Muro de Berlín la ciudad se ha estado adaptando a la economía de mercado.


Una de las primeras cosas que fuimos a visitar fue el Reloj Astronómico de la Torre del Ayuntamiento, que con una lluvia copiosa hizo que me comprara un paraguas por 100 CZK, lo equivalente a 4, 5 € que justo me duró 5 minutos, pues se desbarilló entero causando el cachondeo de occidentales y orientales que allí se encontraban. Este reloj es el más conocido del mundo y data de finales del S. XV


Plazas como la Plaza de la Ciudad Vieja o la de Wenceslao, una de la edad media y la otra de la Ciudad nueva, son dignas de ver y sobre todo de noche. El Puente de Carlos es el monumento más famoso de Praga y comunica la Ciudad Vieja con Malá Strana. En sus más de 500 metros podremos contemplar 30 estatuas. Si la Catedral de San Vito es la obra maestra del estilo gótico en Praga, la Iglesia de San Nicolás es el máximo exponente del estilo barroco de la capital checa. Dos preciosidades dignas de no perderse.


Subimos al castillo, por una cuesta interminable pero valió la pena. El Castillo de Praga es considerado la mayor fortaleza medieval del mundo. Ha sido la residencia de los reyes de Bohemia durante muchos años. Desgraciadamente no pudimos encontrar el Callejón de Oro, esta calle corta y estrecha debe su nombre a los orfebres que la habitaron en el siglo XVII, se encuentra en el interior del castillo. En una de sus casas vivió Kafka.


Nuestro Hotel se encontraba muy cerca del barrio judío y por tanto fuimos a visitarlo. Lo primero fue el antiguo cementerio donde se estima que hay enterrados más de 100.000 cuerpos. También vimos alguna de las seis sinagogas que allí se encuentran.
En fin, no voy a enumerar todos los lugares que visitamos pero si quiero hacer referencia a lo mejor de la gastronomía de Praga, ¡¡LA CERVEZA!!
Los aficionados a la cerveza que viajen a Praga están de enhorabuena, en casi cualquier bar una cerveza de medio litro te costará unas 30 coronas (poco más de 1€) además, la calidad de la cerveza es excelente.


La cerveza comercial más conocida es la Pilsner Urquell pero lo mejor de Praga es que muchos bares fabrican su propia cerveza. La variedad está asegurada.
En cuanto a la comida… a parte que mis compañeros y compañeras se dejaron un pato en la mesa, duro de pelar, yo mientras, con una sonrisa de oreja a oreja, me comía un codillo excelente ya que la pluma no es lo mío.
Debo de decir que en casi todos los sitios públicos se puede fumar, eso sí, hay reservados para los no fumadores… jajajajajajaja


Insisto en lo anteriormente dicho, una armonía extrema, donde nadie puso objeción a nada (se hacia lo que las mujeres querían y listo) y donde reinó la camaradería y la risa… mucha risa.


¿Para cuándo el próximo viaje?

1 comentario:

Ángel dijo...

En este momento estoy prisionera en mi propia ciudad, extraño esas salidas a la carretera sin rumbo, una visita a la ciudad vecina o cruzar la frontera y hablar otro idioma, es triste que la carcel que la violencia nos ha impuesto en estas fechas sea una linea invisible que no se debe traspasar, me alegro que del otro lado del mundo aun haya lugares tan bellos para visitar y amigos con quienes compartir :D.

Saludos.