Welcome Message

sábado, 25 de abril de 2009

Creo que voy a aburriros...


Aquí estoy, tratando de escribir, tratando de contaros algo, tratando de distraer mi imaginación para que no piense en lo que verdaderamente me perturba. Mientras suena una canción de  Alicia Keys, su “No One” he abierto una página del Word… está apenas con tres líneas y no se me ocurre nada, algo esta oprimiendo las neuronas de mi pensamiento, o tal vez lo que hace es ocupármelas todas… pero yo insisto…

A mis amigas –ya me quedan pocos amigos, muy pocos… por suerte tengo muchas amigas, casi es lo normal en mi, de ahí el femenino “amigas”- les cuento que no me gustan las películas dramáticas pues reflejan en cierto modo historias reales y eso no me hace sentir bien… no me entienden pero con que me entienda yo es suficiente.

Me gustan las películas de ficción, las fantásticas, porque me evaden de la realidad y eso me distrae, a no ser que crea en aliens, viajes en el tiempo o superhéroes, vampiros y demás friquis de la biblioteca Marvel. También me gustan los thrillers, y las películas donde se investiga algo y me deleito enormemente en las históricas y las bélicas siempre que cuenten con extrema pulcritud la época en la que se desarrolla la historia. En las bélicas soy especialmente crítico y observo mucho el armamento, sea de la época que sea, no quiero un error pues me considero algo experto en ese tema.

Con la música me pasa lo mismo porque hay poca música, de la que podemos escuchar sin estar en una discoteca, que no sea triste. Siempre hay alguien que llora, suplica o se muere por amor. Pero es lo que hay.

¿Y por qué os cuento esto? Pues porque creo que voy a volver a contar historias de ficción… ya veré. Quiero evadirme un poco de esta realidad que en estos momentos me oprime, me asfixia…

¿Realidad o ficción? No sé...Todos los órdenes de la sociedad posmoderna están atravesados por signos híbridos e indefinidos. Las viejas dualidades de la modernidad se han desvanecido. Asistimos a un proceso de confusión y de contagio: al abolirse las distancias —entre bien y mal, verdad y falsedad, objeto y sujeto, belleza y fealdad— quedan extinguidos los puntos de referencia y, por ende, cunde una indeterminación. De este modo, como en la fusión y proliferación de los sexos —en donde la dicotomía masculino/femenino se ha difuminado— también entre ficción y realidad opera idéntico mecanismo. En este «eclecticismo» posmoderno, la «fusión» suele acabar en «confusión».

Si la ficción se nutre de la realidad, ésta a su vez se retroalimenta de aquella: así como el lenguaje cotidiano, resignificado por los medios, se virtualiza para volver a reciclarse en el mundo corriente, así también ocurre con la estética de la «violencia». El cine, por ejemplo, suele ficcionalizar acontecimientos del mundo corriente (sucesos políticos, policiales, catástrofes, accidentes), en tanto éste absorbe y recicla la violencia mediatizada, en sus contenidos y formas.
La violencia en el «mundo real» ha adquirido ciertos tics y estereotipos propios de la ficción: infinidad de asesinos y violadores seriales emplean procedimientos criminales basados en películas, novelas u otros productos de la industria cultural. Las imágenes de los atentados  del 11-S parecen extraídas de un archivo de la mejor ficción. Por algún motivo, el Pentágono hubo de convocar, tras la caída de las Torres Gemelas, a guionistas cinematográficos de Hollywood como asesores en la lucha contra el terrorismo, tras reconocer que sintonizaban mejor con las estrategias que proponía la escalada mundial de violencia.

Después de este análisis ya no sé que escribir pues si escribo realidad me criticarán y si escribo ficción, me copiarán. Ya veremos si no es mejor que me dedique a dibujar a Rasca y Pica.          

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No escribas sobre la realidad, ni sobre la ficción ... solo escribe sobre lo que desees.

Escribe con el corazón sobre el amor, sobre el erotismo, sobre la pasión, sobre el arte de seducir, sobre el poder de una caricia ...

No tengas un tema, solo abre tu alma y deja salir de ella en forma de letras lo más bonito que puedas llevar dentro de ti.

Seguro que es mucho.

Un Beso

Algoritmo dijo...

Amor, erotismo, pasión, sedución... tengo mucho dentro de mi lo dificil será poder escribir sobre ello, pero prometo intentarlo.