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lunes, 6 de octubre de 2008

TRATAMIENTO DE MERECIMIENTO

Conozco a alguién que me dijo que todos los días se mira al espejo antes de salir a la calle y se dice así misma lo guapa que es -algo que testifico que es cierto- y lo buena y positiva dibujando ante él una preciosa sonrisa, que también certifico... Yo me recito esto que aconsejo leaís, copieís y reciteís a diario como yo hago.

Me merezco todo lo bueno,

No algo, no un poquito, sino todo lo bueno.

Ahora dejo atrás

todos los pensamientos negativos y restrictivos,

Me libero y me olvido

De todas las limitaciones de mis padres,

Los amo y voy más allá de ellos.

Yo no soy sus opiniones negativas

ni sus creencias limitadoras.

No me ata ningún miedo ni prejuicio

de la sociedad en que vivo.

Ya no me identifico con ningún tipo de limitación.

En mi mente, tengo libertad absoluta.

Ahora entro en nuevo espacio en la conciencia,

en donde me veo de forma diferente.

Estoy creando nuevos pensamientos

acerca de mi ser y de mi vida.

Mi nueva forma de pensar

se convierte en nuevas experiencias.

Ahora sé y afirmo

que formo una unidad con El Próspero Poder del Universo

y por lo tanto, recibo multitud de bienes.


La totalidad de las posibilidades está ante mi.

Merezco la vida, una buena vida.

Merezco el amor, abundante amor.

Merezco la salud. Merezco vivir cómodamente y prosperar.

Merezco la alegría y la felicidad.

Merezco la libertad,

la libertad de ser todo lo que puedo ser.

Merezco mucho más que todo eso. Merezco todo lo bueno.

El Úniverso está más que dispuesto

a manifestar mis nuevas creencias.

Y yo acepto la abundancia de esta vida

con alegría, placer y gratitud.

Porque me la merezco.

Lo acepto y sé que es verdad.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pienso que nunca debemos decir lo que nos merecemos y lo que no nos merecemos, pues casi el 90% de lo que nos rodea en nuestra vida (bueno y malo) lo tenemos porque nosotros mismos lo hemos puesto ahí.

Porque si nos levantamos todas las mañanas y trabajamos con fe e ilusión hacia el trabajo que tenemos, sin duda, tendremos la solidez de un puesto de trabajo.
Me río de quienes tienen un trabajo que no les satisface y dicen que se merecen otra cosa. Estoy plenamente segura que no han luchado por ese trabajo de ensueño al 100% de sus posibilidades, pues si lo hubieran hecho, lo tendrían.

La gente que habla más que hace, al final solo tiene eso, palabras y no realidades.

Al igual, nos puede pasar con el amor.
Quien encuentra una pareja y tiene una química con ella que hace que su corazón palpite ante su amado/a, si lucha por esa persona noche y día, la mima, la adora, e intenta llegar a lo más hondo de sus circunstancias, tendrá a esa persona, no porque se la merezca, sino porque ha luchado ese amor.

Así con todo en la vida, ¿recuerdas el relato del destino?, como dije, no creo en el destino.

Me reitero, nosotros con nuestra actitud nos elaboramos una imagen que es la que tiene nuestro vecino, la cajera del supermercado, nuestros más allegados, y día a día con el fruto de nuestro carácter positivo o negativo la engrandecemos o la empequeñecemos para bien o para mal.

Nos merecemos justo lo que hemos sufrido por tener, todo lo demás nos puede caer del cielo por “suerte” (que sería otro tema a tratar), pero no porque lo hayamos luchado.

Un beso

Algoritmo dijo...

En respuesta:
Como bien digo es un rezo y como tal, no siempre se acerca a la realidad, está disfrazada la intención verdadera. Es como cuando un católico reza el Padre nuestro... salvando las diferencia con todos mis respetos.