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jueves, 9 de octubre de 2008

9 de Octubre

En el año 1338, tal día como hoy, 9 de octubre, Jaime I entró en Valencia. Las mujeres le regalaban a su paso frutas frescas envueltas en una pañuelo (no habían bolsas de Mercadona) y de ahí viene la tradición de regalar a las enamoradas pañuelos de seda con frutas de mazapán.

No lo entiendo bien, ya que deberían ser las mujeres las que regalaran en este día tales frutas y tales pañuelos a los hombres, aunque me temo que sería algún plátano envuelto en un pañuelo desechable.

No me gustan las fiestas en las cuales el comercio te llena la cabeza de pájaros para ayudar al consumo, no me gustan los días en los que se regala algo a quién sea, por OBLIGACIÓN.

No me gusta que me señalen un día como especial, cuando deberíamos pensar que cada día es especial.

Hoy no he regalado nada a nadie, pues aunque tenga enamorada, (en un solo sentido) creo que me pondría el mazapán de sombrero y el pañuelo como el “Nudo Gordiano” que es igual cortarlo que desatarlo.

Creo que si alguien tiene un amor no debe esperar “ese día especial”, creo que debe de pensar que cada día que se pasa con ella, es especial, creo que la simple presencia es el mejor de los regalos…

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que cierto es lo que dices.

Todos los días sale el sol, cae la tarde y la noche nos ilumina.

Pues cada día, es un día perfecto para decir a quien amas ! te quiero mi vida!, te regalo ésta margarita que corté de aquella mata en flor.

No vamos a estar eternamente ninguno de nosotros en éste planeta Tierra.

Por ello, cualquier detalle que tengamos no importa con quien, si de verdad lo sentimos del corazón, será un gran regalo no importa el día que sea.

Lo que importa de verdad es la sinceridad con la que se hacen las cosas.

Un beso