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jueves, 21 de agosto de 2008

El silencio


Me gusta esta fotografía, lo que dice y lo que se intuye... y me dije; debo escribirle algo al silencio….
No soporto el silencio. Mis relaciones siguen el siguiente patrón: hablo, hablo, hablo, y posteriormente hablo, hablo y hablo. Lleno el espacio entre ella y yo con palabras, luego la lleno a ella de palabras, luego hago saltar el techo de la insoportable presión verbal. (Yo no estoy lleno de palabras: soy palabras. ¿Qué había dicho Kafka? Bueno, algo así como –corríjanme en este punto- “yo no tengo cierta tendencia a la literatura. Yo soy literatura”. En fin: yo apenas llego a ser palabras. Me falta el orden y concierto. Pero (Kafka) también dijo: “Lo que yo quería era seguir escribiendo sin ser molestado”.) De acuerdo: a veces cojo.
A veces voy al cine, ocasionalmente piso el teatro. Incluso corre el rumor de que algunas noches duermo. Pero no sé, no sé qué es eso de “el diálogo sin palabras”, “la comunicación no verbal”. No lo sé, o no quiero saberlo. Me desespera desconocerlo. Una antiquísima novia que solía tener me contó, en una ocasión, de los “silencios profundos” que tenía con un novio previo. Qué bien, pensé yo. Qué bien, le dije. Yo no soy así, aclaré. Ya sé, me contestó.
El silencio de ellas, el silencio en general me pone nervioso. ¿Qué sienten? ¿Qué piensan? ¿En quién piensan? Es fácil saber esto, de todos modos. Basta con recordar qué siento, qué pienso y en quién pienso cuando estoy callado. Claro: solo callo cuando estoy solo.Algo falla en mí. Algo no funciona. Algo está muy, radicalmente mal.
Soy un obsesivo, pero muy seguro..
No me va mal.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que cautivador es el silencio. Me maravilla el silencio. Lo amo.

Adoro el silencio. El silencio me hace sentir más fuerte.

El silencio lo entiendo como :

1º.- Cuando debemos callar para escuchar a quien nos habla y de su conversación extraer lo bueno y lo malo para acto seguido generar una acción.

2º.- Cuando estamos solos y el silencio nos invade de la cabeza a los pies para por dentro de nosotros explorar quienes somos, a quienes queremos, y ante todo a donde vamos.

El silencio es una capa que llevamos todos en el uniforme transparente que nos ponemos cada mañana.

Calla y mantén silencio cuando estimes que a quien hablas no se merece tus palabras.

Sabe escuchar a quien te habla con razonamiento y desde el corazón.

Habla, sonríe y manifiéstate a quien con tan solo un suspiro te lo transforme en bellas palabras.

Un Beso