Welcome Message

lunes, 11 de agosto de 2008

Conciencia


Si existe algún conflicto entre el mundo natural y el moral, entre la realidad y la conciencia, la conciencia es la que debe llevar la razón.
Henry F. Amiel

Estas palabras de este escritor suizo, siempre me han dado que pensar. Al final lo único que cuenta en una relación acabada o en cualquier tipo de discusión es si estamos bien con nosotros mismos, si verdaderamente fuimos capaces de actuar con honestidad, para nada cuentan las razones que se nos dieron para hacer las cosas como las hicimos, solo las que nosotros mismos fuimos capaces de crear.
No tengo mala conciencia, entre otras cosas porque no entiendo demasiado bien ese término, mi conciencia es buena porque me dice que es lo que he hecho mal y sobre todo porque mi conciencia soy yo mismo. Yo siempre he sabido cuando he actuado bien y cuando he actuado mal, eso es importante, saberlo y en cuyo caso, ponerle remedio sin importar que piensen los demás. Menos pedir perdón y más poner remedio.
¿Se debe poner remedio en los actos futuros? No creo, ya que si lo pusimos en los pasados no debería haber esos mismos en el futuro. Pues pongamos remedio en aquello en lo que nos equivocamos.
Si tienes un jarrón de porcelana china, normalmente lo metes en una vitrina o en una urna de cristal para admirarlo. Yo no, yo lo utilizo y disfruto de él (con el consiguiente riesgo) mientras me sirvo agua cada día…a su hermosura le doy la utilidad que merece….uso y disfrute.
Nunca guardes nada para una ocasión especial, cada día que vives es una ocasión especial.
Yo quise vivir cada día como una ocasión especial, quise sentirme a su lado en cualquier momento como en una ocasión especial, pero quise que viviera lo especial como cualquier mujer normal… no quise que se sintiera como un jarrón en una urna, sino como una mujer en toda su vitalidad y deseo. ¿Fue ese mi error? ¿Debería haberme desecho en cuidados y no mantener un contacto de igual a igual? Sinceramente sigo creyendo que no, pero creo que me equivoqué con ella.
No sé si debo cambiar mi forma de actuar o esperar a una mujer que sea capaz de decirme lo que yo siempre le dije a esta; No cambies nunca tu forma de ser, todo está bien como está.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pienso que hay que ser aténtico, hacer las cosas impulsivamente y con cariño.

Decir "te quiero mi vida" si el corazón en ese momento lo exige, y ser uno en todo momento.

Quien no valore dicha actitud, no es merecedor de quien la da. Y si no te dan, nunca des con la misma magnitud y sinceridad.
Un Beso